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Biografía

Mi Historia

Reconocimiento

Mi total agradecimiento pleno de amor, a mi hijo el Ingeniero Informático, Oscar Iván Cabrera Guijarro autor de esta pagina.

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Preludio

Apasionado por la música desde niño, pero sin que la naturaleza me haya dotado de condiciones para tocar bien un instrumento y muchísimo menos para cantar, he intentado suplir esas carencias innatas con miles y miles de horas de ensayo, pero con muy poco resultado, ya conocéis el refrán “aunque la mona se vista de seda…”.

Sin embargo, en lo que la naturaleza si fue generosa conmigo, fue en la creatividad, desde los cinco años me inventaba unas historias tremendas, yo se las contaba a mi abuela como si las hubiese vivido de verdad y ella me decía “pero mira que eres embustero”.

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Origenes

Nací en 1955 en Las Hoyas-Riojate perteneciente a Almuñécar-Granada. Cuando tenia cuatro años, falleció mi madre y pasé parte de mi infancia en El Sabuco-Riojate con mis abuelos Enrique y Dolores.

En 1961, mi tita Lola, me trajo a vivir con ella a Madrid, aunque volví de los nueve a los trece años al Sabuco, toda mi vida se ha desarrollado en esta maravillosa y acogedora ciudad salvo un paréntesis de 5 años en otra maravillosa ciudad (Zaragoza) por motivos de trabajo.

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Primeros acordes

Pase gran parte de mi infancia con mi abuelo Enrique Cabrera Santiago, mi abuelo tenia un oído absoluto para la música, entonaba fenomenal y tocaba en la guitarra todo lo que oía, eso sí, sin ningún conocimiento musical, era totalmente autodidacta, conocía unos cuantos acordes (posturas lo llamaba él), pero aun con esas limitaciones, las melodías las interpretaba perfectamente, tanto entonándolas, como en la guitarra. Oírle tocar y cantar (siempre flamenco) despertó en mi la pasión por la música desde los cuatro-cinco años.

El me enseño los primeros acordes (posturas), Do, Re, Mi, Fa, Sol, La y Si en tono mayor y Mi y La en tono menor, era todo lo que conocía y a mi me sirvió para empezar a expresarme.

Así que podemos decir que la música siempre fue mi primer lenguaje y cuando empecé a rasguear la guitarra, las historias empezaron a fluir ya con su melodía, para contarlas en forma de canciones.

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La música como profesión

Con el tremendo esfuerzo que dedicaba a ensayar, la ayuda de amigos y conocidos que sabían algo de música, fijándome muchísimo en los acordes que utilizaban los grupos a los que iba a ver en sus actuaciones, las inmensas ganas y total pasión que sentía por la música, llegue a poder coger algo de soltura, esto me permitió entrar a formar parte de varios grupos musicales y orquestas entre 1969 y 1980, tocábamos en pueblos, ciudades, capitales, etc. en salas de fiesta y salones de bodas para que el publico bailara.

A mi eso me gustaba y aportaba dinero, pero no me satisfacía plenamente, yo deseaba tocar la música que componía para contar mis historias y transmitir mis sentimientos al publico. Pero como ya he dicho antes, no tenia voz para cantar, así que dependía de que alguien las quisiera interpretar y eso nunca llego a suceder.

Yo he canturreado varias de mis canciones en grabaciones caseras, otras mi esposa que cantaba muy bien antes del ictus y las publique en Hispasonic en mi etapa de Zaragoza con el perfil de “GenerAción50” este es el link: https://www.hispasonic.com/usuarios/generacion50/musica

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El paréntisis por amor

Además, la música me exigía largos desplazamientos por carretera a horas intempestivas, descargar y montar los instrumentos, largas sesiones en el escenario, después volver a desmontar el instrumental, cargarlo en la furgoneta y vuelta a la carretera sin dormir. Con la llegada de mis dos primeros hijos, me pareció un el riesgo muy peligroso, no quería ni pensar en dejar a mis hijos huérfanos como lo había sido yo.

Así que decidí dejar la carretera y los escenarios, para ganarme la vida en algo mas seguro y sin tanto riesgo.

La guitarra y el órgano se quedaron en el trastero y yo me dedique a cubrir las necesidades de mi hogar y acompañar a mi familia en su desarrollo. Una etapa preciosa de mi vida que me ha colmado de total felicidad. Así que, durante décadas, la música quedó en pausa y resonando solo de vez en cuando en mi interior.

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Cambie la guitarra y el órgano por la oficina

Tras dejar la música, empecé a trabajar en supermercados (lo que hoy se conoce como “El Retail”), primero, en una empresa española ya desaparecida y en 1984, en la Multinacional Francesa Auchan (Alcampo en España), entré como Jefe de Sección, desempeñando varios puestos en los hipermercados, en la central en tareas nacionales y director del hiper de Utebo-Zaragoza. En Alcampo, he estado desde 1984 hasta mi jubilación 35 años después.

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A veces la vida puede ser cruel

Tras mi jubilación, en 2021, la vida nos dio un golpe muy severo a mi esposa y a mi, pero sobre todo a ella, le dio un ictus que la ha dejado paralizada de todo el lado izquierdo para siempre.

Pero como bien decía John Lennon “La vida es lo que te va sucediendo, mientras sueñas con hacer otras cosas”, a nosotros nos ha sucedido esto y lo tenemos que llevar de la mejor manera posible y con el mayor de los ánimos, ¡No hay otro camino, no existe!. Así que, aquí estoy las 24 horas centrado en ayudar, cuidar y reconfortar a mi amada esposa en todo lo posible, juntos los dos en nuestro hogar y llenos de amor incondicional.

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El renacimiento musical

Ahora, a los 71 años, he vuelto a abrir las antiguas libretas de apuntes, las manos, aunque con más historias grabadas en la piel y bastante mas torpeza, vuelven a hacer sonar aquellas melodías y los cantantes que nunca encontré en los años 70, hoy me los ofrece la tecnología. Así que aquí estamos manos a la obra, para que una gran parte de mis creaciones, vean la luz y seré inmensamente feliz, si las oye al menos una persona y durante los tres minutos que dura la canción, logro reconfortarla.

Este regreso no es solo por mí, es también porque la música solo tiene sentido si alguien la escucha y toda creación merece la oportunidad de ser escuchada.

También es un legado para mis hijos y una demostración de que nunca es tarde para retomar todo lo que nos apasiona y que por muchas que sean las dificultades por las que estemos pasando, si tenemos voluntad, podemos vencer todos los obstáculos para intentar lograr nuestros sueños.

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